Dice que, descontando el petróleo y la subida de los alimentos básicos, el IPC rondaría el 2,5% (enlace). Si, además, tenemos en cuenta que la vivienda no forma parte de este baremo, ¿Qué IPC nos queda? No tendría en cuenta ni el techo, ni la energía que consumimos ni los alimentos con los que sobrevivimos.
Lo peor es que nadie en el círculo de economía le llame al orden. Menudos gilipollas.