¿De quienes estoy hablando?
Pues que esta “dabuty”... Es una buena idea para aprender, para conocer otras cosas... A escala musical, ante la falta de radios libres, me parece una buena idea para conocer otras bandas, para saber lo que hacen otros... Antes de Internet había mogollón de radios y molaba porque se hacían programas de música que aveces te cuesta el adaptarse a lo “establiment” comercial (donde estará esa mítica Cadena Del Water... creo que si no hubiera conocido esa emisora de radio libre, de aquí de Madrid, no me hubiera formado como persona, jajaja), se daban a conocer grupos que por otros canales hubiera sido imposible conocer. Hoy en día gracias a estos intercambios de archivos es posible... Haber lo que dura... Porque no sé porque me da a mi que ese grifo también lo querrán cerrar... Aunque como esto está muy avanzado, hay grandes cerebros entre la peña, seguro que siempre quedara una ventana abierta para compartir libremente lo que cada uno quiera compartir, ¿no?
Estoy conmovido... siempre quedará una ventana abierta para compartir libremente... amén a eso.
Internet ha supuesto una gran revolución. El tener acceso a todo tipo de música de forma libre y gratuita ha tenido dos consecuencias fundamentales: La primera es que la gente tiene mucha más facilidad para acceder y conocer todo tipo de bandas. La peña se baja de todo sólo por "picotear" y eso hace que se descubran y popularicen grupos a los que la gente a priori tardaría más en acercarse. La difusión de la música alcanza velocidades de vértigo y eso es enormemente positivo. La segunda consecuencia es la ruina de la industria discográfica tradicional tal y como estaba concebida hasta hace muy poco. Los sellos independientes van desapareciendo porque no pueden competir con Internet y las multinacionales se fusionan entre sí concentrando el mercado en manos de muy pocos. La consecuencia más nefasta de todo ello es que las nuevas bandas que van surgiendo lo tienen realmente crudo. Las multis no se arriesgan con producto novel porque no recuperan su inversión, y así, los nuevos grupos tienen que ir cediendo cada vez más margen de beneficio a la discográfica si quieren sacar un disco. Hay multis como BMG que ya están exigiendo a los grupos un porcentaje de sus conciertos y como consecuencia al grupo cada vez le llega menos. Así es muy difícil que los nuevos grupos salgan adelante. Prueba de ello es la poca renovación generacional que hay en la música en general a escala estatal. Los más jóvenes se llevan la peor parte y eso no es justo. Yo veo el futuro bastante negro.
¡Larga vida a Def Con Dos!
Los avances tecnológicos han creado un monstruo: la capacidad cada vez más rápida y exacta de copiar una obra con un coste mínimo. Esto, por más que se intente justificar desde algunos sectores, rompe las reglas del juego y pone en peligro la pervivencia de nuestro oficio.
YearOfTheDragon clava la respuesta en un comentario en la noticia de BarraPunto y cito:
Antes del 1500 los libros eran un bien escaso. Se podía tardar varios meses en realizar una copia y tan sólo la gente adinerada tenía acceso a ellos. Eran buenos tiempos. La cultura no estaba al alcance de cualquiera. Existían nobles y plebeyos.
Hacia el siglo XIII aparecieron las bibliotecas de las universidades. Una de esas ideas radicales que desvían el fluir normal y lógico de los acontecimientos. En lugar de tener que comprar cada uno su copia varios estudiantes podían leer un mismo libro. Otro paso a trás en la historia de la humanidad.
Si hay que culpar a alguien de difundir este comportamiento criminal y aberrante es a Gutenberg [utexas.edu] que con sus avances tecnológicos creó un monstruo: la capacidad cada vez más rápida y exacta de copiar una obra con un coste mínimo. Este terrible invento, este monstruo permitiría con el tiempo que los libros estubieran al alcance de cualquiera. ¿Cómo pudo permitirse llegar a tal extremo?
Con este extracto creo que hay suficiente respuesta para ridiculizar la opinión de Amenábar, no obstante os recomiendo la lectura completa del comentario.
Pero no sólo eso, David Bravo también le contesta y cito:
Las reglas del juego a las que se refiere Amenábar son concretamente las reglas del juego que impuso una industria que tenía el monopolio de esos instrumentos capaces de hacer copias rápidas y exactas de una obra. Esas reglas del juego decidían la cultura que iba a producirse, donde se iba a distribuir y, mediante el precio, qué sector social iba a poder acceder a ellas. Esas son, precisamente, las reglas del juego que hacen que la cultura sea para quien pueda pagarla. De los demás ya se encarga la televisión.
Estas noticias han llegado a mi pantalla gracias a BarraPunto, Casiopea y Carlos García.
Escrito por ElPasmo a las 13:07
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